En un blog anterior conociste cuáles son las fuentes de las obligaciones en Ecuador y cómo un contrato, la ley, un cuasicontrato o un hecho que causa daño pueden generar derechos y responsabilidades entre las personas.
Ahora que sabes de dónde puede nacer una obligación, es importante que identifiques qué conducta debes cumplir cuando asumes una.
Aunque normalmente puedes relacionar una obligación con pagar dinero o entregar un bien, no todas funcionan de la misma manera. El Código Civil ecuatoriano, al definir el contrato o convención, señala que una persona puede obligarse frente a otra a dar, hacer o no hacer alguna cosa.
Esta diferencia es importante porque te permite conocer exactamente qué debes cumplir, qué puedes exigir a la otra parte y qué consecuencias pueden existir cuando una obligación se incumple.
1. Obligación de dar
Cuando asumes una obligación de dar, te comprometes a entregar una cosa y, cuando corresponda, a realizar los actos necesarios para que la otra persona adquiera el derecho sobre ella.
El Código Civil establece que la obligación de dar incluye la obligación de entregar la cosa. Además, si se trata de un bien específico, también debes conservarlo hasta el momento de la entrega.
Esto quiere decir que tu responsabilidad no necesariamente comienza cuando entregas el bien. Si te comprometes a entregar algo determinado dentro de un plazo, también debes cuidarlo mientras se encuentre bajo tu responsabilidad.
Imagina que compras un vehículo por USD 15.000.
Desde que celebras la compraventa, ambas partes asumen obligaciones: tú debes pagar el precio y el vendedor entregar el vehículo. Sin embargo, el contrato no produce por sí solo la transferencia del dominio: actúa como el título, mientras que la tradición es el mecanismo que permite que el bien pase jurídicamente a ser tuyo, una vez cumplidos los requisitos legales.
Por eso, una obligación de dar no siempre se limita a poner físicamente una cosa en tus manos. Debes revisar qué se acordó y qué actos son necesarios para que la entrega cumpla realmente con el objetivo del contrato.
2. Obligación de hacer
Cuando asumes una obligación de hacer, te comprometes a realizar una actividad, trabajo o servicio determinado.
A diferencia de la obligación de dar, aquí lo principal no es entregar una cosa, sino realizar aquello que prometiste.
Imagina que contratas a una persona para pintar tu departamento y acuerdan que deberá terminar el trabajo en diez días.
En este caso, tú no estás esperando que esa persona simplemente te entregue un objeto. Lo que contrataste es la realización de un trabajo específico: pintar el departamento en las condiciones y dentro del plazo que acordaron.
La obligación se cumple cuando el trabajo efectivamente se realiza.
Si la persona nunca comienza, abandona el trabajo a la mitad o no cumple con aquello que acordaron, puede existir un incumplimiento de la obligación de hacer.
El Código Civil establece alternativas cuando el deudor de una obligación de hacer se encuentra en mora.
Cuando se cumplen los requisitos legales correspondientes, puedes solicitar que otra persona realice el trabajo a costa de quien incumplió o reclamar una indemnización por los perjuicios producidos por el incumplimiento.
Por ejemplo, si la empresa no termina el trabajo en la fecha acordada y, para no retrasar la inauguración, debes contratar de urgencia a otra empresa por un precio mayor, puedes reclamar al responsable del incumplimiento el pago de ese perjuicio económico, siempre que puedas demostrar que ese gasto adicional fue consecuencia directa de su incumplimiento.
3. Obligación de no hacer
Cuando asumes una obligación de no hacer, te comprometes a abstenerte de realizar una conducta determinada.
Imagina que arriendas un departamento y en el contrato acuerdas que no puedes realizar modificaciones importantes dentro del inmueble sin autorización del propietario.
Mientras no realices esas modificaciones, estás cumpliendo tu obligación. Si decides hacerlas sin autorización, estarías incumpliendo aquello que aceptaste en el contrato.
Frente a este tipo de incumplimiento, debes diferenciar dos situaciones.
Imagina que instalas sin autorización una división de madera dentro del departamento que arriendas.
Si esa división puede retirarse y el inmueble puede regresar a su estado anterior, puede exigirse que deshagas lo realizado, cuando ello sea necesario para cumplir la finalidad del contrato.
Un ejemplo fácil de comprender aparece en los acuerdos de confidencialidad.
Imagina que una empresa te entrega información privada sobre un producto que todavía no ha salido al mercado y tú te comprometes a no compartirla con terceros.
A pesar de ello, publicas esa información en internet.
Aunque posteriormente elimines la publicación, ya no puedes hacer que quienes la vieron simplemente la olviden. Alguien incluso pudo copiarla o compartirla nuevamente.
El Código Civil establece que, si incumples una obligación de no hacer y aquello que realizaste no puede deshacerse, puede generarse la obligación de indemnizar los perjuicios ocasionados.
Saber si tienes una obligación de dar, hacer o no hacer no es únicamente una clasificación utilizada por abogados. Te permite comprender realmente a qué te estás comprometiendo cuando firmas un contrato.
Identificar correctamente la obligación te ayuda a saber:
Por ejemplo, no es lo mismo que un contrato simplemente indique que una persona deberá “prestar sus servicios” a que establezca exactamente qué servicio realizará, cuándo debe hacerlo y qué condiciones debe cumplir.
Mientras más clara sea una obligación, menor será el espacio para interpretaciones diferentes entre las partes.
Conclusión
Comprender las obligaciones de dar, hacer y no hacer te permite identificar con mayor claridad qué puedes exigir y qué debes cumplir dentro de un contrato.
Revisar estos aspectos antes de firmar un contrato puede ayudarte a prevenir obligaciones ambiguas, incumplimientos y futuros conflictos.
Por eso, antes de comprometerte, no solo debes preguntarte qué dice el contrato, sino también qué estás obligado a dar, hacer o dejar de hacer y qué puede ocurrir si alguna de las partes incumple.
En Legal Access analizamos y redactamos tus contratos para que las obligaciones de cada parte sean claras y respondan a tus intereses. Si necesitas revisar un contrato, exigir el cumplimiento de una obligación o enfrentar un incumplimiento, contáctanos y recibe asesoría legal especializada.