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Consorcios y asociaciones en licitaciones públicas: cómo participar correctamente y evitar riesgos legales

Participar en una contratación pública no siempre es sencillo. Muchas empresas o profesionales cuentan con la experiencia necesaria, pero no alcanzan por sí solos la capacidad técnica, operativa o financiera que exigen los pliegos. Frente a esta realidad, la normativa ecuatoriana permite una alternativa estratégica: participar mediante consorcios y asociaciones en licitaciones públicas.

No obstante, aunque esta figura facilita el acceso a contratos con el Estado, también implica obligaciones formales y responsabilidades legales relevantes que deben conocerse antes de presentar una oferta conjunta. En este artículo te explicamos qué son los consorcios y asociaciones en licitaciones públicas, cómo se conforman y cuáles son los principales riesgos que deben prevenir los proveedores.


¿Qué son los consorcios y asociaciones en licitaciones públicas?

En el ámbito de la contratación pública, tanto el consorcio como la asociación permiten que dos o más personas naturales o jurídicas presenten una oferta conjunta para contratar con el Estado.

Si bien en la práctica suelen utilizarse como términos similares, es importante comprender su alcance:

  • Consorcio: unión temporal de proveedores que actúan conjuntamente para ejecutar un contrato específico, manteniendo cada uno su independencia jurídica.
  • Asociación: forma de colaboración que puede implicar una estructura más estable o acuerdos de cooperación que trascienden un único proceso contractual.

En ambos casos, la normativa del Sistema Nacional de Contratación Pública permite que los proveedores participen como un solo oferente, sumando experiencia, capacidad técnica o recursos económicos.

Esta figura resulta especialmente útil cuando:

  • una empresa cumple un requisito que otra no tiene,
  • varias empresas pequeñas desean competir en proyectos de mayor escala,
  • se requiere complementar capacidades técnicas o financieras.

¿Cómo se forman los consorcios y asociaciones para contratar con el Estado?

La normativa permite que los consorcios y asociaciones en licitaciones públicas presenten su oferta conjunta acompañada de un compromiso de asociación o consorcio.

En términos prácticos, el proceso implica:

  • acordar internamente la distribución de responsabilidades,
  • suscribir un compromiso formal para presentar la oferta conjunta,
  • designar un representante común,
  • y, en caso de adjudicación, constituir formalmente el consorcio o asociación mediante escritura pública antes de suscribir el contrato con la entidad contratante.

La correcta estructuración desde el inicio es determinante para evitar conflictos posteriores.


Requisitos que deben cumplir los miembros

Aunque los consorcios y asociaciones en licitaciones públicas participan como un solo oferente, cada integrante debe cumplir condiciones básicas dentro del sistema de contratación pública.

Entre los aspectos más relevantes están:

  • Habilitación como proveedor del Estado: los integrantes deben estar legalmente facultados para contratar con el sector público.
  • Cumplimiento de requisitos técnicos y legales: los pliegos determinan cómo se acreditan la experiencia, el personal clave, el equipamiento y otros factores. En muchos casos, estos requisitos pueden distribuirse entre los miembros.

Antes de asociarse, es indispensable revisar cuidadosamente los pliegos y confirmar que, en conjunto, se cumplen todas las exigencias.


Responsabilidad en consorcios y asociaciones

Uno de los aspectos más relevantes es la responsabilidad legal que asumen los integrantes.

Frente a la entidad contratante, el consorcio o asociación se considera un solo contratista. Esto implica que la responsabilidad por el cumplimiento del contrato es solidaria.

En consecuencia:

  • Si uno incumple, todos pueden verse afectados.
  • La entidad puede exigir el cumplimiento total a cualquiera de los miembros.
  • Las sanciones administrativas pueden extenderse a todos los integrantes.

Aunque internamente se acuerde una división de tareas, frente al Estado la obligación es conjunta.


Riesgos comunes al participar como consorcio o asociación

Los consorcios y asociaciones en licitaciones públicas son una herramienta estratégica, pero mal estructurados pueden convertirse en una fuente de contingencias legales.

Entre los errores más frecuentes están:

  • Asociarse únicamente para “prestar” experiencia sin participación real.
  • No definir claramente las obligaciones de cada integrante.
  • No prever mecanismos de solución de conflictos internos.
  • Creer que cada miembro responde únicamente por su parte del trabajo.

Estos errores pueden generar incumplimientos, terminaciones anticipadas del contrato, sanciones administrativas e incluso inhabilitaciones para contratar con el Estado.

Por ello, es recomendable contar con asesoría especializada antes de presentar una oferta conjunta.


En conclusión

Los consorcios y asociaciones en licitaciones públicas permiten que varios proveedores unan capacidades para acceder a contratos con el Estado. Sin embargo, esta figura no solo implica ventajas estratégicas, sino también formalidades legales y una responsabilidad compartida que debe asumirse con plena conciencia.

Entender cómo se forman, qué exige la normativa y cuáles son los riesgos más comunes es fundamental para evitar descalificaciones, conflictos internos y sanciones durante la ejecución del contrato.

Si estás pensando en participar en un proceso de contratación pública mediante un consorcio o asociación, es clave estructurar correctamente la relación desde el inicio. Para recibir asesoría especializada en contratación pública, puedes contactarnos con un clic aquí.