En el ecosistema de la contratación pública, la seguridad jurídica y el cumplimiento de las obligaciones son pilares fundamentales. Antes de la suscripción de cualquier contrato con el Estado, la ley exige la rendición de garantías como un respaldo indispensable. Estas no representan simples formalidades, sino instrumentos incondicionales y de cobro inmediato; sin embargo, es vital comprender bajo qué escenarios la entidad podría iniciar una ejecución de garantías en contratación pública, asegurando así que el interés público prevalezca sobre el particular sin vulnerar los derechos del contratista.
¿Qué son las garantías y por qué son obligatorias?
Las garantías funcionan como un respaldo técnico y económico. Aseguran que las obras, bienes o servicios se ejecuten según lo pactado. Además, otorgan a la entidad contratante preferencia sobre cualquier otro acreedor, garantizando que el Estado no se vea perjudicado ante posibles incumplimientos del proveedor.
Dependiendo del objeto del contrato, existen tres tipos de garantías principales:
El rendir garantías es un paso previo y necesario a la suscripción del contrato. Por ello, cuando suceden ciertos particulares contrarios a lo previsto, la ejecución de garantías es la medida que se adopta, entre las causas más comunes se encuentran:
Aunque la administración pública tiene prerrogativas, la ejecución de garantías no es arbitraria. Existen límites legales para equilibrar el interés público con el derecho de defensa; de manera que exista proporcionalidad para con el contratista.
Si te enfrentas a una posible ejecución, es vital actuar dentro de los términos legales. La ejecución suele ser, por regla general, consecuencia de una terminación unilateral del contrato, y como acto administrativo, debe cumplir con:
En caso de ser necesario se aplicará el recurso de apelación que se regirá a lo dispuesto en el Código Orgánico Administrativo.
Adicionalmente, de surgir controversias que sean resultado de una ejecución de garantías equívoca, el interesado podrá activar la vía judicial a través de métodos alternativos de solución de controversias en donde podrá discutir sobre esto y llegar a un acuerdo. De no obtenerse tal acuerdo y decidan ir a sede judicial, este proceso se llevará ante los Tribunales Distritales de lo Contencioso Administrativo.
La rendición de garantías es un paso previo necesario para la suscripción de un contrato, este asegura el cumplimiento de las obligaciones a las que se ha sometido. La ejecución de estas garantías es la respuesta que tiene la entidad contratante ante un incumplimiento o una indebida actuación por parte del contratista. Por ello, es necesario conocer las causas que puedan motivar la ejecución de las garantías y qué acciones tanto preventivas como de acción podemos optar. Si este es tu caso, nuestro equipo en Legal Access puede acompañarte en un proceso de contratación pública y asesorarte oportunamente para que no tengas problema con el desarrollo normal de tu negocio. Haz click aquí y contáctanos.